El difusor acústico es un elemento diseñado para distribuir las ondas sonoras de manera uniforme dentro de un espacio, evitando concentraciones excesivas de energía y reflexiones directas. A diferencia de los materiales absorbentes, su función principal es dispersar el sonido, ayudando a conseguir una acústica más equilibrada, natural y agradable sin eliminar excesivamente la energía sonora del ambiente.
Los difusores acústicos son especialmente utilizados en estudios de grabación, salas de música, auditorios, teatros, salas de ensayo y espacios audiovisuales, donde la calidad y distribución del sonido son fundamentales. Su diseño permite controlar reflexiones problemáticas y mejorar la percepción espacial, combinando rendimiento acústico, funcionalidad y diseño arquitectónico.