Para conseguir un entorno acústico adecuado para el aprendizaje, es necesario trabajar de manera conjunta en la acústica interior, el aislamiento frente al ruido y el control de las vibraciones.
1. Campo sonoro interior – Acústica arquitectónica
✓ Mantener un tiempo de reverberación adecuado para favorecer una comunicación clara.
✓ Garantizar un nivel sonoro suficiente para que la voz del docente pueda escucharse correctamente en todos los puntos del aula.
✓ Conseguir una distribución uniforme del sonido, evitando zonas donde la voz se escuche demasiado fuerte o demasiado débil.
✓ Controlar los posibles defectos acústicos, como ecos, reflexiones excesivas y acumulación de sonido.
2. Control del ruido – Aislamiento acústico
✓ Controlar el ruido desde su origen, especialmente el procedente de pasillos, aulas contiguas y sistemas mecánicos.
✓ Reducir la propagación del ruido hacia el interior del aula.
✓ Implementar soluciones de aislamiento acústico en paredes y divisiones.
✓ Minimizar las interferencias externas para mejorar la concentración y comprensión de los estudiantes.
3. Control de vibraciones – Amortiguación
✓ Aislamiento de vibraciones y ruido en pisos.
✓ Aislamiento de vibraciones y ruido en paredes.
✓ Aislamiento de vibraciones y ruido en techos.
✓ Reducción de vibraciones estructurales que puedan transmitirse entre diferentes ambientes.
Los resultados mostrados en el ejemplo evidencian una mejora importante después de aplicar el tratamiento acústico:
✓ Nivel de ruido de fondo antes de la renovación (aula ocupada): 66,7 dB
✓ Nivel de ruido después de la renovación (aula ocupada): 52,5 dB
✓ Nivel de ruido después de la renovación (aula desocupada): 37,3 dB
También se consiguió una reducción considerable de la reverberación:
✓ Tiempo de reverberación antes de la renovación: 1,07 segundos
✓ Tiempo de reverberación después de la renovación: 0,40 segundos
Un tratamiento acústico correctamente diseñado permite obtener mayor claridad de la voz, menor reverberación y menor interferencia del ruido exterior. Esto crea un espacio más confortable para estudiantes y docentes, facilita la comprensión de las clases y favorece la concentración durante las actividades educativas.